Los implantes dentales convencionales ofrecen varias ventajas, como la mejora de la función masticatoria, el aspecto estético, la preservación del hueso y la durabilidad a largo plazo. Sin embargo, también tienen sus riesgos y complicaciones, como infecciones, daño a los nervios, rechazo del implante y fracaso de la osteointegración.

El proceso de colocación de un implante dental convencional suele llevar varios meses e implica varias etapas:
Evaluación y planificación: el dentista evaluará la salud general de la boca, el hueso y las encías, y determinará si el paciente es un buen candidato para implantes dentales. Pueden utilizarse radiografías y tomografías computarizadas para planificar la cirugía.
Cirugía de colocación del implante: el cirujano dental realiza una incisión en la encía, perfora un pequeño agujero en el hueso y coloca el implante de titanio en el hueso maxilar o mandibular.
Osteointegración: se espera de dos a seis meses para que el hueso se integre con el implante. Durante este tiempo, el paciente puede recibir un diente provisional para llenar el espacio vacío.
Colocación del pilar: después de que el implante se haya integrado con el hueso, el dentista realiza una pequeña cirugía para colocar el pilar.
Colocación de la corona dental: una vez que el pilar está en su lugar y las encías han cicatrizado, se toman impresiones de la boca para fabricar la corona dental a medida. La corona se cementa o atornilla al pilar.

Los implantes dentales convencionales son dispositivos de reemplazo de dientes que se utilizan para sustituir uno o varios dientes perdidos. Estos implantes se componen de tres partes principales:
El implante propiamente dicho: es una pieza de titanio, en forma de tornillo, que se coloca quirúrgicamente en el hueso maxilar o mandibular. Este implante actúa como una raíz artificial del diente y se integra con el hueso a través de un proceso llamado osteointegración.
El pilar: es una pieza de conexión que se atornilla en el implante y sobresale por encima de la línea de las encías. El pilar proporciona la base para la colocación de la corona dental.
La corona dental: es la parte visible del diente, fabricada generalmente de porcelana, cerámica o zirconio, y diseñada para parecerse a un diente natural en forma, tamaño y color. La corona se cementa o atornilla al pilar.